Cómo combatir los miedos
Para comenzar, es necesario dejar claro que ser valiente y tener coraje no quiere decir vivir sin temores. De hecho, si no existiera el miedo, no habría necesidad de combatirlo.
En su manifestación más básica, el miedo es una forma de autodefensa natural que permite la sobrevivencia. El problema viene cuando te dejas dominar por éste llegando incluso a paralizarte. Entonces, es el momento de buscar herramientas para romper con las ataduras invisibles que nos imponen nuestros propios fantasmas.
Ten en cuenta que los miedos varían de persona en persona y que lo que a ti te puede parecer una actividad cotidiana, tal vez para otro pueda significar todo un proceso pavoroso. Los miedos pueden ir, por ejemplo, desde terror a la oscuridad, pánico de hablar en público, incertidumbe de perder el trabajo, hasta miedo a morir. Lo común en todos los casos es que existe inseguridad, y a esto no se le puede restar importancia.
| Pasos valientes | Acción | |
|
1. Reflexiona y escribe acerca de tus miedos.
2. Revisa el impacto que te generan. 3. Analiza los miedos. 4. Realiza ejercicios de visualización o meditación. 5. Bótalos. 6. Comunícate. 7. Enfréntalos. 8. Celebra. |
Cuántos son, cuáles consideras que te hacen realmente daño.
Es importante estar conciente de las consecuencias negativas que te traen los miedos, tanto físicamente (como tensión muscular, dolores de cabeza, etc), hasta en el aspecto emocional (estrés, angustia, desespero, etc). Detallando las situaciones, objetos, personas o animales que los generan y buscando posibles soluciones para resolver o mejorar el problema. Hay varios a poner en práctica. Puedes verte enfrentando lo que te causa temor pero con una actitud tranquila, dominando la situación. Otra alternativa es concentrándote en buscar personas o situaciones externas donde sientas confianza y trasladar esa sensación a ti, es como hacer que la confianza deje de estar afuera y pase a todo tu ser. Piensa en la situación que te genera el miedo, revívela y luego expresa lo que sientes. Puedes gritar, llorar, hablarle y decirle que la sacas de tu vida y hasta reírte para restarle fuerza. Hablar serenamente con personas de confianza acerca de situaciones duras de tu vida y de los temores que padeces te permitirá darle un sentido más racional a lo que sientes. Si se trata de situaciones concretas como el miedo a la oscuridad o a montarse en un avión, luego de usar todas las herramientas anteriores, estarás en condiciones de enfrentarlas en la vida real y superar el problema. Luego de lograr tu objetivo, debes festejar y valorar el paso que diste. No le restes importancia porque sólo tú sabes cuán difícil fue superar tus miedos. |